Cuando hay días de lluvia me encuentro pensando que hacíamos cuando éramos chicos y en esta oportunidad un recuerdo muy lindo me invadió, espero que se diviertan tanto como yo al intentarlo.
Jugar con espuma es una actividad sensorial que no sólo ayuda a estimular los sentidos sino también fomenta la concentración, el desarrollo de la creatividad e imaginación. ¡Y es muy divertido!